Más 30 millones de animales mueren atropellados en  España, cerca de nueve millones son anfibios, al menos otros  cuatro millones son reptiles, diez son aves y unos cinco,  mamíferos.(*)    EL PROBLEMA.  Según los datos recopilados por  varias entidades, se producen  unos 10.000 accidentes de  tráfico provocados por la  invasión de animales sobre la  calzada, con unas 1.000 personas  heridas y unas 25 muertes  anuales. Las carreteras de las redes  secundarias han experimentado un gran aumento de tráfico, sobre  todo en los núcleos con más  densidad de población.  Los pequeños vertebrados son los  más afectados, llegando, en  algunos puntos a diezmar  poblaciones enteras de sapos,  ranas, erizos, conejos, liebres, y  muchos más... Conseguir que nuestras vías de  comunicación sean compatibles  con la conservación de la fauna, es una pieza más del tan nombrado  desarrollo sostenible.     EFECTOS Más 30 millones de animales  mueren atropellados en España, cerca de nueve millones son  anfibios, al menos otros cuatro  millones son reptiles, diez son aves  y unos cinco, mamíferos. En el caso de los anfibios, estos  recorren distancias variables en  migraciones que realizan durante la  época de lluvias, viéndose forzados  a cruzar carreteras con el resultado  de atropellados en gran número. La mortalidad de determinados  lugares está provocando las  extinciones localizadas de   especies que por otras causas no  tienen grandes problemas de  conservación. Este problema afecta a especies  tan amaenazadas como el lince o el  oso pardo, por citar algunos.   SOLUCIONES Vigilar de cerca estos puntos y  proponer y realizar medidas  correctoras, se convierte en una  prioridad, para conseguir el tan  citado desarrollo sostenible de  nuestra sociedad. Que las vías de comunicación  humanas sean compatibles con los  ecosistemas que atraviesan debe  de ser una prioridad para nuestra  sociedad. Las soluciones pasan por construir   pasos para la fauna, barreras que  impidan el acceso a la calzada, y la  limitación de circulación en  determinadas épocas del año. Estudiar las y detectar las zonas  donde se producen atropellos y  estudiar las mejores acciones para  reducirlos. Introducir medidas correctoras en  las nuevas infraestructuras y en las  renovaciones de las existentes. Concienciar a la población sobre la  gravedad del problema.